Por Soledad Ramírez, psiquiatra
Hoy ha terminado el segundo día de actividades. Y vengo con el corazón hinchado. Abril 2019. Santiago de Chile. Primer Congreso Internacional de Parto y Nacimiento.
He sido invitada por Escuela Renacer y Pascale Pagola (Alma de Mamá) para hablar de la importancia de la Salud Mental Perinatal a un grupo de aproximadamente 250 personas, entre ellos matrona(e)s, psicóloga(o)s, ginecóloga(o)s, Doulas, enfermeras, pediatras, médicos familiares, psiquiatras, mayoritariamente de Chile pero también de otros lugares de Sudamérica.
Ha sido muy emocionante la verdad.
Ser testigo de que tanta gente y cada vez más se vaya interesando en promover partos y nacimientos más cuidados, más respetuosos, más placenteros.
Que cada vez se hable más de salud y no sólo de enfermedad.
Que a pesar de agradecer y estar en conocimiento de los beneficios de la tecnología, que tanto a veces ayuda, podamos hoy reflexionar también de su sobre utilización, de las razones de su uso indiscriminado, de la sensación de deshumanización que va desgastando vocaciones y relaciones.
Que podamos hablar también acerca de lo que nos pasa emocionalmente a los profesionales que asistimos mujeres en sus gestaciones, partos y puerperios, porque a veces todos podemos ser víctimas de la tecnocracia y sus crudezas.
Y que además se vaya instalando en la mente de todos estos profesionales la concepción de cuánto importa la salud mental de las madres, de cuánto podemos hacer entre todos para promoverla y mejorarla y no solo sanarla cuando la patología se ha evidentemente instalado.
He intentado hacer un resumen con los datos y cifras más relevantes de la salud mental Perinatal en la salud reproductiva e integral femenina hoy en día, contar un poco de la diversidad de procesos psíquicos que se activan en una mujer cercana a convertirse en madre, de los mitos que rodean a este periodo,  del impacto del estrés en esta etapa tan sensible para padres e hijos, de la necesidad del enfoque de género en nuestros modelos de atención y de los niveles y modalidades en que es posible y deseable intervenir. He mostrado la ecuación de Heckman y esbozado algunos de los tantos desafíos que tenemos pendientes como comunidad de profesionales y de ciudadanos. Además he promocionado con entusiasmo el próximo día mundial de la salud mental materna. El tiempo me ha quedado corto con todo lo que hubiera querido hablar…
Por un lado me enorgullece poder representar a quienes estamos trabajando en esto y ser hoy la voz que se levanta para relevar cuánta relación existe entre una buena salud emocional y una evolución más favorable de nuestros procesos reproductivos y sexuales, impactando ambos el uno en el otro, en continua y sabia interacción, reconociendo que gran parte de esta comunicación tiene como responsable a nuestro cerebro, el cual, bajo condiciones ambientales idóneas es capaz de desencadenar cascadas fisiológicas maravillosas que de bien llevarse nos permitirán , liderado por la gran oxitocina y otras hormonas del buen trato, proporcionarle a la mujer y su hijo la experiencia de una mejor y más saludable gestacion, parto y puerperio.
Estoy profunda y eternamente agradecida de la formación que he recibido en el Instituto Europeo de Salud Mental Perinatal, ex Terra Mater, he escuchado con orgullo todas las veces que Ibone y su equipo fueron nombradas por distintos profesionales en estos días.
He tenido el honor de conocer y compartir escenario con Kerstin Uvnäs Moberg, a quien conocí por su libro hace ya más de 6 años y luego como docente en las formaciones del Instituto.
He visto entre los asistentes a jóvenes colegas apasionados, a colegas con vasta experiencia, con quienes hoy trabajamos por lo mismo y de quienes he aprendido mucho, como por ejemplo Enrique Jadresic, psiquiatra pionero en mi país, precursor en investigación y clínica de temáticas de Psiquiatría Perinatal.
Me veo compartiendo todo lo aprendido, como alumna, como terapeuta, como madre, y llegando a más y más gente con este conocimiento que aún debe expandirse tanto más.
Sentí la emoción de que las personas se me acercaran al final a preguntar más, a agradecer, a conocer este trabajo. El tiempo se hizo poco para todos.
Estoy realmente agradecida de esta experiencia.
Pero sobretodo esperanzada… el cambio de paradigma se va instalando entre nosotros, y aunque aún hay mucho por hacer, se vislumbra un mejor panorama.
Orgullo. Gratitud. Esperanza. Aprendizaje. Red. Consciencia.
Son las palabras que me vienen a la mente y desde el corazón.
Es que me da tan buena sensación esto que hasta me han dado ganas de parir otra vez….
Porque el escenario está cambiando y dan ganas de vivirse más placenteramente y de llenarse de oxitocina una y mil veces más….