Por Isabel Fernández del Castillo

 
Un estudio reciente realizado en la Universidad de Louisiana (resumen más abajo) ha descubierto que muchas madres con depresión posparto tienen «una expresión alterada de los receptores de oxitocina».  La oxitocina es la hormona del amor y el bienestar, se produce de forma intensa en el parto y la lactancia y está involucrada en el vínculo madre-criatura y el comportamiento maternal, entre otras muchas cosas.  Según las conclusiones de este estudio: este descubrimiento «abre la puerta a potenciales nuevos tratamientos y medicamentos para la depresión posparto centrados en los receptores de oxitocina«.
Dicho así, da la sensación de que hay mujeres que de modo «natural» tienen receptores de oxitocina poco receptivos, y este descubrimiento permitiría resolver esta «anomalía».  Sin embargo, si ampliamos la mirada para incluir las causas, lo que vemos es que esta investigación, como tantas otras, no ha tenido en cuenta qué factores pueden haber afectado previamente a los receptores de oxitocina en la madre.  Hablamos concretamente de la administración de oxitocina sintética, habitual en la atención al parto convencional, de la cual el cuerpo se defiende, precisamente, desensibilizando los receptores de oxitocina.  (Kerstin Uvnäs Moberg).
Es comprensible que los estudios científicos se centren en una parcela pequeña de la realidad para poder obtener resultados, pero no contextualizar puede conducir a conclusiones equivocadas.  No es que los resultados sean erróneos, es que es importante tener en cuenta que son parciales.  No relacionar las causas con los efectos e ir directamente a tratar éstos es abrir la puerta a la medicalización innecesaria y la patologización de la salud mental materna.
Estos son algunos de los efectos de la medicalización del parto en relación al sistema endógeno de la oxitocina:

 

 
Artículo comentado:
Scientists find clue to ‘maternal instinct’

Resumen

La oxitocina se conoce como la hormona del amor y es importante en la regulación del comportamiento social y materno. El sistema de oxitocina en el cerebro puede ser clave para nuevos tratamientos para muchos trastornos de salud mental, incluida la depresión posparto. Un biólogo ha descubierto un grupo de células que son activadas por la oxitocina en un área de los cerebros de ratones hembra que no están presentes en la misma área en los cerebros de ratones machos.

«Muchos investigadores han intentado investigar la diferencia entre el sistema de oxitocina en mujeres y hombres, pero nadie ha encontrado pruebas concluyentes hasta ahora. Nuestro descubrimiento fue una gran sorpresa», dijo Ryoichi Teruyama, profesor asociado del Departamento de Ciencias Biológicas de Louisiana University, quien dirigió este estudio publicado en PLOS ONE. Las células receptoras de oxitocina están presentes en el área del cerebro que se cree está implicada en el comportamiento materno.

Además, la expresión de los receptores de oxitocina en estas células solo está presente cuando el estrógeno también está presente. Esto implica que estas células están involucradas en inducir el comportamiento materno. Además, confirma lo que muchos estudios recientes en humanos han demostrado: existe una conexión entre una expresión alterada de los receptores de oxitocina y la depresión posparto.

La depresión posparto contribuye a la mala salud materna y tiene efectos negativos en el desarrollo del niño. Varios estudios han encontrado que los hijos de madres deprimidas corren el riesgo de sufrir una amplia gama de problemas cognitivos, emocionales, conductuales y de salud. Por lo tanto, la depresión posparto es un problema importante de salud pública que tiene efectos adversos significativos tanto para la madre como para la criatura. Alrededor del 10 al 20 por ciento de las mujeres experimentan depresión posparto después del parto.

Este nuevo descubrimiento abre las puertas a posibles nuevos tratamientos y medicamentos para la depresión posparto dirigida a las células receptoras de oxitocina. «Creo que nuestro descubrimiento podría ser universal para todos los mamíferos que exhiben un comportamiento materno, incluidos los humanos», dijo Teruyama.

 
Foto:   Echo Grid