El enfoque ecosistémico

 

El instituto apuesta por un enfoque ecosistémico en perinatalidad que integra y reconoce la importancia de:

  • Los procesos neurobiológicosdel embarazo, parto y posparto, prestando especial atención a las necesidades emocionales de los bebés y a la diada madre bebé. Comprendiendo que el hábitat del recién nacido es la madre y que el vínculo con el padre es igualmente importante pero diferente en su desarrollo.
  • La teoría del apego desarrollada por John Bowlby y las aportaciones más recientes en el campo de la psicología pre y perinatal, con la aportación de la ecología humana de Urie Brofenbrener.
  • La comprensión de la dinámica familiar desde el análisis sistémico y de la transmisión intergeneracional de los estilos de apego.
  • El análisis sociopolítico  que necesariamente incluye la perspectiva de género y la comprensión de las dificultades inherentes a la crianza por el contexto sociocultural y sus mandatos.
  • La necesidad de apostar por la prevención en perinatalidad, así como por opciones de tratamiento sostenibles y respetuosas con la lactancia.

 

 

Por qué es importante la salud mental perinatal

 

Los procesos psíquicos inherentes a la maternidad y el nacimiento han sido poco estudiados, tanto desde la psicología como desde la obstetricia. Eso ha creado un vacío que ha permitido que la atención a las madres y bebés durante el embarazo, parto y posparto se haya centrado exclusivamente en los aspectos físicos y médicos de la maternidad, prestando poca atención a los aspectos psíquicos y a las consecuencias psicológicas de las vivencias de esta etapa.  Sin embargo, éstos tienen un gran impacto psicosocial.

Conocer la salud mental perinatal es fundamental porque aporta luz para abordar temas de gran relevancia social en el momento actual, como son los cuidados de los bebés, las bajas maternales y paternales, las custodias compartidas, los cuidados a los niños y niñas adoptados e incluso el debate sobre la gestación subrogada. Contrariamente a lo que se piensa los bebés sí recuerdan lo que sucede en la etapa perinatal, y esa memoria inconsciente tiene una influencia profunda sobre su desarrollo psíquico a largo plazo, y por tanto sobre la sociedad.

Cerca de un 10% de mujeres en todo el mundo padecen depresión y ansiedad en el posparto, y un 6% padece estrés postraumático derivado del parto.  Un pequeño porcentaje puede derivar en trastornos psiquiátricos graves.  En muchos más casos hay mucho sufrimiento psíquico y problemas familiares y de vinculación.  Actualmente estos problemas no son detectados en las revisiones, no son diagnosticados ni tratados.  Las consecuencias psicosociales son inevitables, así como su trascendencia en el tiempo e incluso en las siguientes generaciones.

El objetivo del Instituto es contribuir a mejorar la atención a las madres y familias durante el embarazo, parto y posparto, y con ello favorecer el desarrollo de programas de asistencia y de equipos multidisciplinares capaces de detectar, atender adecuadamente o derivar a las madres que presentan problemas, sin que ello implique separar a madres y bebés o suspender una lactancia materna deseada.