La mirada perinatal pone al bebé en el centro.

Eso equivale a poner a los más vulnerables en el centro. Si ponemos a los bebés en el centro, todos estaremos bien.

Ante cualquier duda y en cualquier situación, las preguntas ¿como se ve desde el lugar del bebé? ¿qué necesita el bebé? permite obtener las respuestas adecuadas.

La mirada del bebé es una mirada limpia, sin prejuicios.

La mirada perinatal tiene que ver con el asombro, con la fascinación por la criatura. La contemplación tiene que ver con el aquí y el ahora, mirar con empatía, amor, compasión. Observar sin intervenir es una intervención amorosa.

En el modelo ecosistémico la mirada es hacia afuera (observación) y hacia adentro (qué emociones nos suscita).

El ritmo de los bebés es lento. Respetando sus ritmos respetamos su naturaleza.

El mundo de los bebés ha sido negado.

“Alguien tiene que estar loco por el bebé. Eso es lo primero y lo último. Siempre”. Urie Bronfenbrenner.

“Hay muchas cosas que el papá no sabe que sabe. Si le ayudamos un poco nos acabará diciendo él qué le pasa al bebé”

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Estas son algunas pinceladas de la introducción al seminario “Psicopatología del posparto II: el bebé”, con Ibone Olza y Maria Emilia Dip.