Todas las madres del mundo intuitivamente han cantado a sus bebés para calmarles, y esa costumbre está recogida en las nanas populares que forman parte de la cultura de cada pueblo.  Este estudio viene a demostrar los beneficios de cantar a los bebés sobre el estado de ánimo y el vínculo entre ambos, beneficios que son extensibles a los bebés nacidos a término

 

Cuando un bebé nace antes de término, la preocupación por la salud y supervivencia del bebé puede ser considerable y las madres a menudo experimentan un gran estrés en el hospital. Esto aumenta el riesgo de ansiedad y depresión, particularmente entre las madres de bebés de muy bajo peso o prematuros. El estrés materno y los síntomas depresivos también pueden representar un riesgo para el desarrollo posterior del bebé.

Como una estrategia de afrontar el estrés, investigadores de la Universidad de Helsinki realizaron un estudio para investigar los efectos del canto sobre el bienestar materno y la relación madre-criatura durante el cuidado canguro.  Este es un tipo de cuidado en el cual el bebé se coloca sobre el pecho de la madre en contacto piel con piel el mayor tiempo posible.  Debido a los enormes beneficios que proporciona, esta forma de cuidado forma parte de la atención estándar a bebés prematuros en Finlandia y, se comienza tan pronto como la salud del bebé lo permite. 

El estudio ‘Singing Kangaroo’ realizado en la Universidad de Helsinki observó a 24 madres que cantaban o tarareaban durante el cuidado canguro durante un período correspondiente a las semanas 33 a 40 de embarazo. Un musicoterapeuta guió a los padres del grupo de intervención a cantar de una manera apropiada para la edad del bebé prematuro y también les proporcionó material para cantar.  En el grupo de control, 12 madres realizaron el cuidado canguro como práctica estándar hasta la semana 40 sin ningún estímulo específico para cantar. 

 

Efectos sobre la ansiedad

La ansiedad materna se midió al inicio y al final de la intervención. Las madres de ambos grupos llevaron un diario donde registraron la duración de sus cantos diariamente.  Las del grupo de canto también completaron un cuestionario sobre sus experiencias, mientras que las del grupo de control también registraron información sobre el entorno auditivo durante el cuidado canguro.

“Investigaciones anteriores han demostrado que la voz y el canto maternal tienen efectos positivos en el desarrollo de los bebés prematuros, entre ellos el potencial para estabilizar su estado fisiológico. Además, varios estudios de musicoterapia han demostrado que  el canto de las madres, junto con el cuidado canguro en cuidados intensivos, puede ser muy beneficioso para las madres, en particular al reducir su ansiedad”, dice la estudiante de doctorado Kaisamari Kostilainen de la Universidad de Helsinki.  

Según los hallazgos, la ansiedad se había reducido estadísticamente en el grupo de madres que cantaban en comparación con las madres en el grupo de control, quienes, según sus diarios, no cantaron durante el cuidado canguro.

Los resultados del cuestionario muestran que cantar tuvo un efecto positivo en el estado de ánimo materno y el bienestar general. Un total de 18 madres (85%) informaron que cantar mejoró su estado de ánimo, y 14 madres (67%) sintieron que cantar les ayudó a sobrellevar una situación difícil. Dieciséis encuestadas (76%) dijeron que cantar mejoraba su bienestar en general.

Además, las madres sintieron que cantar les relajaba tanto a ellas como a sus bebés, y también facilitaba el vínculo con ellos. Un total de 19 madres (90%) informaron en el cuestionario que su bebé reaccionaba a su canto relajándose.  Diecisiete madres (80%) dijeron que sus bebés se durmieron mientras escuchaban el canto. Casi todas las madres (95%) sintieron que cantar promovía la interacción con sus bebés y facilitaba la conexión emocional.  Las madres cantaron más, pero 16 madres (76%) informaron que el padre también cantaba a su bebé prematuro.   Todas las madres del grupo de canto informaron que habían continuado cantando en casa después del estudio, y que el canto se estableció como un elemento de las rutinas familiares diarias.

“Los resultados muestran que cantar o tararear en el cuidado canguro después del parto prematuro puede apoyar el bienestar materno y la relación madre-bebé al promover la conexión emocional y la interacción. Sin embargo, (por la pérdida de la tradición cultural de las nanas) las madres pueden necesitar apoyo, orientación y privacidad para cantar. Según nuestros hallazgos, las madres pueden beneficiarse del apoyo y la orientación brindados por un musicoterapeuta capacitado para cantar y usar su voz en apoyo del bienestar y la interacción mientras están en el hospital”, dice Kostilainen.

 

Referencia:  Kaisamari Kostilainen, Kaija Mikkola, Jaakko Erkkilä, Minna Huotilainen. Effects of maternal singing during kangaroo care on maternal anxiety, wellbeing, and mother-infant relationship after preterm birth: a mixed methods study. Nordic Journal of Music Therapy, 2020; 1 DOI: 10.1080/08098131.2020.1837210