Una de las causas frecuentes de trastornos de salud mental en el embarazo es la violencia de pareja. En aquellas en las que ya hay un historial de conflicto y violencia, el embarazo puede ser un momento de especial recrudecimiento, lo que supone un serio riesgo para la salud física y mental de madre y bebé.

Entre las consecuencias no están solo los problemas de salud mental, como la ansiedad y la depresión, sino también un mayor riesgo de parto prematuro y de trastornos de desarrollo en el bebé.

Esta guía ha nacido con el objetivo de proporcionar a los profesionales sanitarios herramientas para la detección y el abordaje de la violencia de género en el embarazo. Según indican sus autoras, Casilda Velasco (matrona), Africa Caño (Ginecóloga) y Stella Martín de las Heras (Catedrática de Medicina Legal y Forense) :

«La violencia de género durante el embarazo es un problema de salud pública que puede tener consecuencias en la salud de las mujeres y sus recién nacidos. La prevalencia de la violencia en las mujeres gestantes es más elevada que otras patologías específicas del embarazo, como la diabetes gestacional o la preeclampsia, sin embargo, no se realiza ningún cribado de la violencia de pareja durante el control del embarazo.

Además, el embarazo es un periodo en el que las mujeres acuden a los controles de salud materno-fetal, por lo que tienen con- tacto de manera rutinaria con el personal sanitario. Esta particularidad hace que sea una oportunidad única para que los profesionales sanitarios puedan identificar a las mujeres que están sufriendo violencia.»

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