Además de los riesgos sobre la salud de madres y bebés, la estimulación con oxitocina sintética puede tener importantes consecuencias adversas sobre la salud mental de las madres y sobre el vínculo madre-bebé, con posibles efectos adversos a largo plazo.

Debido a sus potentes efectos en el comportamiento social, incluyendo el comportamiento materno, los trastornos del sistema de la oxitocina con motivo de la administración de oxitocina sintética en el parto han sido identificados como un factor potencial de la depresión y la ansiedad posparto.  La administración de oxitocina se ha relacionado con una mayor necesidad de analgesia epidural, con mayores dificultades con la lactancia materna y con una mayor dificultad para el establecimiento del vínculo madre bebé tras el parto.
El objetivo de este estudio fue examinar la relación entre la administración de oxitocina sintética intraparto y el desarrollo de trastornos depresivos y de ansiedad dentro del primer año tras el parto. Partimos de la hipótesis (errónea) de que las mujeres expuestas a la oxitocina sintética en el parto tendrían un menor riesgo de trastornos depresivos posparto y ansiedad en comparación con aquellas que dieron a luz con sus propias hormonas.

METODO:

El estudio se realizó a partir de los datos disponibles en la base integrada de datos clínicos para la investigación del estado de Massachusetts durante los años 2005 a 2014, con el objetivo de calcular el riesgo relativo de depresión posparto y ansiedad en relación con la exposición a la oxitocina sintética en el parto. Para ello se compararon los datos de 37048 partos con estimulación y 9684 sin estimulación.

RESULTADOS:

En los partos de mujeres con antecedentes de trastorno depresivo o de ansiedad antes del embarazo, la exposición a la oxitocina sintética intraparto aumentó el riesgo de trastorno depresivo o de ansiedad postparto en un 36% (riesgo relativo: 1,36; intervalo de confianza del 95% (IC del 95%): 1,20 -1,55). En los partos de mujeres sin historia de trastorno depresivo o de ansiedad antes del embarazo, la exposición a la oxitocina sintética intraparto aumentó el riesgo de trastorno depresivo o de ansiedad postparto en un 32% en comparación con los no expuestos.  (RR: 1,32; IC del 95%: 1,23-1,42).

CONCLUSIONES:

Contrariamente a nuestra hipótesis, los resultados indicaron que las mujeres a las que se administró oxitocina sintética en el parto tuvieron un mayor riesgo relativo de recibir un diagnóstico documentado de depresión o de ansiedad, o una prescripción antidepresiva / ansiolítica dentro del primer año postparto, en comparación con las mujeres a las que no se les administró.

RIESGOS ASOCIADOS:

A estos efectos sobre la salud mental se añaden a los riesgos sobre la salud física:  principalmente: mayor duración del parto, mayor riesgo de hiperestimulación y rotura uterina, mayores probabilidades de finalizar el parto por cesárea o por parto instrumental (fórceps, ventosa), mayor necesidad de anestesia epidural, mayor riesgo de hemorragias posparto, hospitalizaciones más largas y mayor porcentaje de bebés que necesitan cuidados intensivos neonatales. 

Traducido del abstract:
Association of peripartum synthetic oxytocin administration and depressive and anxiety disorders within the first postpartum year