Que la depresión posparto (DPP) tiene un efecto adverso sobre las relaciones de las madres con sus hij@s es algo sabido.  También se sabe que esto tiene un impacto posterior en el desarrollo infantil desde la primera infancia hasta la adolescencia e influye en el desarrollo emocional, cognitivo y físico de l@s niñ@s.

Ahora, una investigación dirigida por la Dra. Sarah Myers y supervisada por la Dra. Sarah Johns en la Escuela de Antropología y Conservación ha descubierto que la DPP continúa impactando las relaciones madre-hij@ en etapas posteriores de la vida y también afecta a las relaciones multigeneracionales. Se encuestó a 305 mujeres, principalmente del Reino Unido y los Estados Unidos, con una edad promedio de 60 años y que habían dado a luz a un promedio de 2,2 niños. Sus hijos tenían edades comprendidas entre 8 y 48 años, con una edad promedio de 29 años y muchos de los cuales ahora tenían sus propios hijos. Este amplio conjunto de datos les permitió evaluar el impacto de la DPP en un marco de tiempo más largo que el examinado hasta ahora.

Los datos mostraron que las mujeres que tuvieron DPP tenían una relación de peor calidad con su descendencia, incluidos los niños que ahora son adultos, y que cuanto peor había sido la DPP, peor era la calidad de la relación posterior. Mientras que las madres que experimentaron síntomas depresivos en otros momentos tuvieron relaciones peores con todos sus hijos, se encontró que la DPP era específicamente perjudicial para la relación de las madres con el hij@ cuyo nacimiento desencadenó la depresión. Esto sugiere que los factores que afectan las relaciones madre-hijo en la primera infancia pueden tener consecuencias de por vida en la relación que se forma a lo largo del tiempo.

Otro descubrimiento de la investigación fué que las mujeres que sufren DPP con un niño, y posteriormente se convierten en abuelas a través de ese niño, forman una relación emocionalmente menos estrecha con ese nieto. Esto continúa el ciclo negativo asociado con la DPP ya que la importancia de las abuelas para ayudar con la crianza de los nietos está bien documentada.

Los investigadores esperan que estos hallazgos alienten la implantación de medidas preventivas para prevenir y tratar la DPP. La inversión en prevención no solo mejorará las relaciones madre-hij@, sino también las futuras relaciones abuela-niet@. El documento, titulado «La depresión posnatal tiene un impacto perjudicial a largo plazo y multigeneracional en la calidad de la relación», ha sido publicado en la revista de acceso abierto PeerJ.


Referencia:

  1. Sarah Myers, Sarah E. Johns. Postnatal depression is associated with detrimental life-long and multi-generational impacts on relationship quality. PeerJ, 2018; 6: e4305 DOI: 10.7717/peerj.4305

Artículos relacionados: