Un estudio realizado en la Universidad de Alberta (Canadá) ha puesto de manifiesto que, a los tres meses de edad, los bebés pueden dormir menos que la media si sus madres experimentaron algunas de estas circunstancias:

  • si tuvieron depresión durante el embarazo
  • si su bebé nació por una cesárea de emergencia
  • si no tenían estudios universitarios

En el estudio se analizaron los datos de 619 lactantes y sus madres que participaron en el Estudio de Cohortes Infantiles de AllerGen, un estudio nacional de cohortes de nacimiento que recoge una amplia información sobre salud, estilo de vida, genética y medio ambiente de casi 3.500 niños y sus familias, desde el embarazo hasta la adolescencia.
Este estudio pone de manifiesto algo que se sabe en psicología perinatal:  el estado emocional materno influye de forma directa sobre el bebé.  Pero dado que la salud mental materna se tiene todavía poco en cuenta en los sistemas de salud, es probable que las madres con problemas de depresión, ansiedad o trastornos de estrés postraumático posparto acaben en la consulta del pediatra por síntomas relacionados con el bebé, que en la consulta de la psicóloga perinatal o el psiquiatra.
Los tres factores detectados en el estudio fueron los siguientes:

  1. Depresión en el embarazo.  La depresión en el embarazo es un factor de riesgo para sufrir depresión posparto, y los problemas de sueño son uno de los indicadores de depresión y ansiedad (y una causa importante también).
  2. Cesárea de emergencia.  La cesárea de emergencia puede ser una causa de trastorno de estrés postraumático posparto, no por la cesárea en sí, sino por la “emergencia”, es decir, la vivencia de peligro, el miedo por la vida del bebé o la propia y el trauma físico sufrido por la madre.  Los investigadores encontraron que la forma de parto influía en la duración del sueño infantil, con los niños nacidos por cesárea de emergencia durmiendo aproximadamente una hora menos por día que los bebés nacidos por parto vaginal.  “Esto fue un hallazgo interesante, ya que no observamos una asociación entre el sueño infantil más corto y las cesáreas programadas o partos vaginales”, comentó Brittany Matenchuk, primera autora del estudio.
  3. No tener estudios universitarios.  Este es es otro dato importante a tener en cuenta, que nos habla no sólo de cómo influye la educación, sino de lo que lleva asociado tener un bajo nivel educativo: mayor precariedad económica, condiciones sociolaborales más adversas, mayor dependencia y menor sensación de control sobre las circunstancias, condiciones todas ellas que favorecen la depresión.  El estudio reveló que el 30 por ciento del efecto de la educación materna en la duración del sueño infantil está en realidad mediada por la depresión prenatal de una madre, así como el tipo de parto.  En concreto, los investigadores encontraron que madres sin un título universitario tenían un riesgo significativamente mayor de tener síntomas de depresión durante los períodos prenatal y postnatal, o el período prenatal solo, en comparación con las mujeres con un título universitario.

Según el equipo investigador, estudios previos han demostrado que el sueño tiene un gran impacto en el desarrollo emocional y cognitivo infantil.   “Necesitamos apoyar a las mamás desde antes de que nazca el bebé”, agregó Mandhane.  Una visión preventiva y promotora de la salud es fundamental para prevenir tratar los trastornos en la etapa perinatal, así como sus consecuencias en el tiempo.
A pesar de ello, merece la pena recordar algunos factores que han demostrado ser muy beneficiosos para la salud mental materna y del bebé en el posparto, como los grupos de apoyo entre madres, la lactancia materna o el contacto físico prolongado entre madre y bebé.

Referencia:
  1. Brittany A. Matenchuk, Sukhpreet K. Tamana, Wendy Y.W. Lou, Diana L. Lefebvre, Malcolm R. Sears, Allan B. Becker, Meghan B. Azad, Theo J. Moraes, Stuart E. Turvey, Padmaja Subbarao, Anita L. Kozyrskyj, Piush J. Mandhane, P. Subbarao, S.E. Turvey, S.S. Anand, M.B. Azad, A.B. Becker, A.D. Befus, M. Brauer, J.R. Brook, E. Chen, M.M. Cyr, D. Daley, S.D. Dell, J.A. Denburg, Q.L. Duan, T. Eiwegger, H. Grasemann, K. HayGlass, R.G. Hegele, D.L. Holness, P. Hystad, M. Kobor, T.R. Kollmann, A.L. Kozyrskyj, C. Laprise, W.Y.W. Lou, J. Macri, P.J. Mandhane, G. Miller, T.J. Moraes, P. Paré, C. Ramsey, F. Ratjen, A. Sandford, J.A. Scott, J. Scott, M.R. Sears, F. Silverman, E. Simons, T. Takaro, S.J. Tebbutt, T. To. Prenatal Depression and Birth Mode Sequentially Mediate Maternal Education’s Influence on Infant Sleep Duration. Sleep Medicine, 2019; DOI: 10.1016/j.sleep.2019.01.015